16 marzo 2015

Space Empires 4x. A vueltas con la galaxia

Durante varios días di la tabarra por facebook y twitter con mi paranoia de jugar al Space Empires 4X, así que al final di una somera opinión de lo que ocurrió durante la partida en solitario que me monté. Y es que las cosas hay que hacerlas bien, y bordalas al final. Y para bordarlo bien ¿Por qué no ponerlo en el viejo blog también?

Space Empires 4X es uno de esos juegos que para mí caen sí o sí en mi ludoteca, es MI tema. Aunque todos tengan que luchar con el ínclito Twilight Imperium, no dejo de dar oportunidades a muchos de ellos, o bien mediante confrontación directa, como es el caso,  o saliendo del tema a saco, como High Frontier que va del espacio pero de otro rollo diferente. Aunque otros prefiero no meterlos en la pelea que igual pierden, como Space Pigs (sí, buscadlo. Os aseguro que he estado tentado a veces)

Jim Krohn ingeniero eléctrico (no, el es orgánico. Lo otro es su profesión), wargamero y pastor tenía un grupete de amigos (wargameros también) que por lo visto todos tenían una fijación, hacer el juego de conquista espacial definitivo. Y todos sabemos que pasa cuando esta idea se le cruza a alguien por la cabeza. Total que en 1990 hicieron lo que solo podía salir de la mente de un grupo así, un Monster Game espacial. Detallista, con muchas naves, muy épico, espacial todo el claro, muy bestia… que según sus palabras, les llevaba de seis a siete noches jugar. Lo que se dice una flipada mental de unos frikazos. Total, que con el paso del tiempo, se hacen mayores y por supuesto no tienen tanto tiempo como para volver a jugarlo, y el juego empieza sufrir recortes y reducciones, con tal de hacerlo más asequible. Con todo esto ya sabéis de donde salimos, ahora voy a donde acabamos (va para un poco largo).

Así pues GMT publica esta “destilación” en 2011, y en 2014 yo me pongo a conocer los entresijos del juego con un escenario en solitario llamado Doomsday Machines. Tres Tochos de la Muerte que intentarán destruir mi imperio, lo consiguen si llegan a mi planeta natal y se lo cruspen. Cosa que no pasará si yo los destruyo antes. Total, todo aquel trekkie que se precie verá la batalla de Wolf 359 con el cubo Borg en esto. 

Aquí el enemigo
Tapete, mesa desplegada a saco, reglas, counters clipeados (solo los necesarios), y todo comprobado la mañana del sábado 28 de febrero para la Gran Batalla. Los primeros turnos son más de calentamiento que otra cosa, mis Scouts (bienaventurados ellos) empiezan a darse rulas por el espacio eXplorando sistemas cercanos y buscando sitio donde plantar las primeras colonias y quizá bases. Aquí el juego es muy muy típico, y hasta asombrosamente tonteras, el turno se basa en mover, combate (si lo hay) y explorar si hay fichas de sistema sin descubrir. Si no hubiese jugado solo esto se repite tres veces cada jugador, para al final hacer una fase económica simultánea. 




La parte del mapa, es muy rápida, y pronto descubro dos planetas que dada su situación son fuertes candidatos a establecer las líneas de defensa de mi imperio, más o menos equidistantes a los puntos de salidas de los Tochos de la Muerte, y a un par o tres de sectores de mi Homeworld que les servirá de apoyo con su gran nivel de producción.

Cuando en el tercer turno me quedo sin Scouts, uno de ellos tragado sin misericordia por un agujero de gusano, y los otros por sendas fichas de “Danger” que los petan del todo (pero… pero… ¿Por qué?, una eXplicación quiero). Decido que el tiempo apremia, y quedan solo tres turnos para el  primer Tocho. así que empiezo la producción de Battlecruisers una nave bastante decente en combate y con un coste aceptable. Estas combinadas con unos Destroyers, y nos Cruisers de apoyo espero que puedan hacer un buen servicio. La tensión empieza a respirarse en el ambiente del tapete.

Todo esto sería muy chulo, si no fuese porque cada tres fases de movimiento el juego te saca de el mismo y pasas de ser un señor de la guerra espacial a convertirte en un contable del estado, Ministerio de Economía para ser más exactos (aquí viene la parte de flipe). Mientras que el juego sobre el mapa es típico, rápido, tonteras y tal (no hay ni CRT ni nada), aquí te enfrentas a un sobrecarga de datos expuestos de forma poco elegante. No es que llevar el registro de gastos de tu imperio sea una quebradero de cabeza, si yo soy capaz de hacerlo tu también, es que esta fase te saca del juego. No tiene nada que ver. Tienes muchas decisiones que tomar a futuro, pero todas de golpe: “Ahí las tienes, elige muchacho. Ah! y las quiero todas bien anotaditas en los libros de cuentas, que no se te pase un decimal ¿eh?”. Claro, la disculpa del juego es que es simultáneo, pero es que ni así. Señores, actualmente existen juegos que esto lo arreglan de forma más rápida y sencilla, y consiguen lo mismos efectos. Igual ya puestos, unas cartitas con desarrollo tecnológico, y otras con las ficha de las naves igual eran más fáciles de manejar que una triste hoja de papel. Por no decir que te tienes que fiar que cada cual haga bien su parte, aquí veo que habrá que dejar manga ancha en muchas ocasiones con los jugadores, si no habrá peleas y no es plan.

Uy, calla. No os he hablado de los apilamientos de las naves. En SE4X, existen el concepto Fog of War, representado porque los chits de los diferentes tipos de naves, así como la cantidad de naves iguales en un apilamiento, es desconocido por los otros jugadores hasta que llega un combate. Lo que hace que tu tampoco, sobretodo si no tienes mucha memoria, acabes de tener claro que ñeflas es ese grupo de naves cerca del sistema Popopó. Tienes que estar levantando el chit, mirarle los bajos, y ver que número de naves has puesto.

A priori con el juego básico, no hay muchas tipos diferentes de naves, pero conforme añades más opciones y tipos avanzados la cosa debe de ser un cachondeo bestial.

Yo como soy así de tonto, me jugué toda la partida así, que no tenía necesidad es cierto. Pero ya que estaba quería experimentar el juego en todo su eXtensión.


Sigo con la partida, el primer Tocho de la Muerte salió justo a dos sectores de la principal base de defensa. Y aunque no había llegado todo el grueso de la flota, tenía fe en poder detenerla ahí el tiempo suficiente para que llegasen más refuerzos, que estaban de camino, y no merendarse la colonia de Xi. Joder, había pagado una Estación de Batalla por algo. Así fue, los primeros asaltos fueron un poco justos, por suerte mis naves disparaban antes que el Tocho. Sí, hay una especie de iniciativa entre naves bastante maja, que da para pensarse bien el combate. Y al segundo turno ya con tres Battlecruisers en danza cayó con mínimas bajas por mi parte. Tocho de la Muerte, turno 7- turno 8, in memoriam (jarl).

A partir de ahí, la cosa se convirtió en una carrera tecnológica con tal de estar preparados para los siguientes Tochos, actualizar sistemas de cada grupo de naves (sí, se hace de forma individual, y es un poco rollo) y seguir reforzando líneas. Mientras conservaba una fuerza de respuesta rápida a distancia por los posibles sustos. Si me salía algún Tocho por un lado que yo me sé iba a sudar como un gorrino. Pero mi economía no daba para más y la fase de eXploración hace tiempo que la dejé atrás.

El segundo tocho pasó sin pena ni gloria, lo mismo, aún con más flota y con un excelente bonus por poner parte de las naves haciendo “Screening”, la cosa fue bien llevaba. Medalla de nuevo para los Battlecruisers, y unas gracias bien dadas a mis Destroyers.

Ahora mismo mi fase económica se basaba en mejorar los sistemas de las naves e intentar superar el nivel de Tácticas (iniciativa) del último Tocho que prometía ser un cabrón de mucho cuidado. Como así fué…. la sensación fue como estar esperando en el puesto de mando a la batalla final y que te cojan ganas de ir al excusado. Y cuando por fin decides que no puedes más, tienes salir con el papel higiénico pegado al culo.

El último Tocho de la Muerte se pulió la mitad de la flota, más que nada porque su nivel táctico superaba en de mis Battlecruisers (no me dió tiempo tíos) y disparaba antes, pero al segundo turno, cayó. Dando por terminado el escenario en el turno 12.

Me puse a las 17:00 y a eso de las 20:30 estaba recogiendo. Sí, mucho tiempo, pero entre consultar reglas, que iba de tranquis, y haciendo fotos y poniendo cosas en redes el tiempo se fue volando. No tenía prisa ni compromisos y la idea era más aprender bien las reglas que otra cosa.

Aunque Space Empires 4X se jacta del 4X, yo añadiría un 1G de Gestión, ya que esta parte pesa demasiado sobre las otras de una manera un tanto extraña. Pero sabiendo de donde sale no es de extrañar, los recortes no se hicieron todos por igual, y seguro que hay maneras de hacerlo todo más compensado. Si tengo que compararlo con Twilight Imperium, podría decir que quizá un jugador de TI3 no jugaría a SE4X, pero un jugador de SE4X si que jugaría a un TI3. Tienes la misma épica en algo más coherente en su conjunto.

Pero si no te espanta llevar un Bookeeping de tu imperio igual disfrutas. Lo que más me ha gustado es el sistema de iniciativa de las naves, y el fog of war, aunque puede liar en según que momentos, yo creo que si no te lías con el pollo de meter todas las opciones es manejable. El límite de apilamiento por tipo y tecnología  si que puede ser un grano en el culo, debe de ser así para que existan reglas para ignorar esto.

Yo lo disfruté, pero es que tengo algo de flipado, pero desde luego hay opciones mejores que este juego para la Épica Espacial.

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